Se jactan de pertenecer a la misma multinacional que un día apostó por las canciones de Elvis o Lou Reed. Ellos que han recuperado para la escena rock nacional el fenómeno fans, también tienen sus propios dioses, y para quien no lo sepa, son tres y bien distintos: Keith Richards, Maradona y Camarón. Pero sus guiños a los clásicos no acaban ahí.