Son dos de los mejores futbolistas del mundo. El Barcelona y la Selección Española juegan al ritmo que ellos marcan. Pero, por encima de cualquier cosa, Xavi e Iniesta son dos tipos normales. Escuchamos a Iniesta con Estopa, vemos el despacho de Xavi en la inmobiliaria de su padre o su partido de futbolín contra Michael Robinson.