Un programa nos trajo hasta aquí y aquí nos deja. Ahora, cuando nuestro tiempo se agota queda agradecer a todos los que lo hicieron posible, a uno y otro lado del escenario, a uno y otro lado de las cámaras. Lo demás, nos lo dice y nos lo canta Jorge Drexler. El mismo que un día cuando arrancábamos nos recordaba, que un faro guía también cuando no ilumina; y hoy vuelve a asegurarnos que nada se pierde, que todo, simplemente, se transforma.