Los problemas no tardan en surgir durante el rodaje de "El príncipe y la corista" en Londres. A sir Laurence Olivier le cuesta controlar a la explosiva Marilyn Monroe. Michelle Williams consigue su tercera nominación al Oscar, en esta ocasión por encarnar a todo un mito del cine, la ambición rubia. Kenneth Brannagh también está nominado por encarnar a Olivier.