Hace poco más de medio año, cuando no la conocía nadie, Lizzy Grant colgaba el 'Video Games' en Youtube. Un brillo cegador se encendió inmediatamente en torno a esa nueva cantante de labios sensuales y voz 'nancysinatrada' que, medio año después, colecciona críticas de artistas y público en general que la acusan de ser otro producto de mercadotecnia. Lana del Rey es un símbolo de la música moderna, tan urgente y tan breve como un hashtag, tan excepcional un lunes como vulgar el domingo.