Los bigotes que Ross le ha marcado a Rachel en la cara no se pueden borrar. Para evitar el bochorno Rachel decide no salir de la habitación del hotel en todo el día y Ross decide hacerle compañía junto al minibar.
Phoebe trata de acertar el momento oportuno para jugar en las máquinas tragaperras, pero uno de los agentes de seguridad del casino la vigila. Ross y Rachel corren un peligro: están borrachos en una ciudad en la que se pueden casar a cualquier hora del día o de la noche.
Sigue los pasos e instalalo
Descargar