Abróchense los cinturones. Patty ha vuelto. Desbordante de energía, carismática, triunfadora, , odiada, envidiada y, sobre todo, temida. Tres años después de su triunfo en el caso Tobin, Ellen acude a Patty con un caso muy importante contra una empresa privada de seguridad militar. Las dos mujeres se introducen en una compleja red de mentiras y manipulaciones que las conducen hacia la CIA. Por si fuera poco, Patty está criando a su nieta Catherine, que fue dejada a su cuidado hace tres años, cuando su hijo Michael desapareció.